Truco o trato. La sombra de la burundanga en Halloween
Se acerca la noche más tenebrosa del año y desgraciadamente no solo la conocemos con ese nombre por los adornos y las películas de terror. Existe una realidad que asusta, pero no solo en esta fecha señalada, sino por aquellas noches del año donde se corre el riesgo de ser anulada mediante sustancias de sumisión química y sufrir robos o agresiones sexuales.
Según las estadísticas, en España el 40% de la problación entre 18 a 35 años ha sufrido violencia sexual al estar bajo el efecto de las drogas, como la burundanga, en contextos festivos. Esta cifra incluye acercamientos no consentidos como tocamientos, besos, masturbación, sexo oral y penetración vaginal o anal. Estos números evidencian la gravedad de un problema social y de salud pública que requiere de acciones urgentes.
¿Cómo se administra la burundanga?
Esta sustancia se administa principalmente por vía oral, mezclándose con alimentos o bebidas, aunque también puede suministrarse por inhalación a través de las mucosas. Los estudios toxicológicos y médicos señalan que por el contacto cutáneo no se puede producir una absorción rápida suficiente para anular la voluntad, a menos que se utilicen disolventes o concentraciones específicas.
La persona que ingiera burundanga entrará en un estado de completa pasividad, debido a los efectos que produce en el sistema nervioso central. Podrá recibir órdenes y ejecutarlas sin oposición, manteniéndose en un estado de apatía en cuestión de pocos minutos.
Soluciones
Una vez conocido el problema, vamos a hablar de soluciones ante esta problemática social. Lo primero es la educación y la concienciación desde edades tempranas. Ojalá el mundo fuese diferente y no existieran personas capaces de llevar a cabo este acto repugnante, pero la realidad es otra. Como no podemos controlar las acciones de los demás vamos a empezar por lo que sí podemos hacer nosotras, comenzando en materia de prevención:
- Lo primero es no aceptar consumiciones ofrecidas por extraños.
- Vigilar la bebida que se encuentre destapada o se desconozca su origen.
Ahora bien, con el desarrollo de la tecnología se han creado diferentes métodos que ayudan a detectar estas sustancias químicas:
- La pulsera centinela. Existen dos tipos. La primera es capaz de detectar la ketamina y el GHB, también conocido como éxtasis líquido; y la segunda tiene la capacidad de identificar una mayor cantidad de estupefacientes en la bebida. ¿Cómo funciona? Solo hay que introducir el dedo en la copa, dejar caer unas gotas sobre la pulsera y observar si el rectángulo cambia de color.
- Pegatinas nail-art para pegar en las uñas como decoración. Introduces el dedo en la copa y en caso de estar contaminada cambiaría de color.
- Test strips o tiras de papel químico desechables que puedes llevar en el bolso. Este dispositivo ha sido desarrollado por la Universidad de País Vasco, que permite detectar la escopolamina a simple vista al entrar en contacto con el líquido.
- Cubito inteligente NarXcup. Un invento desarrollado por una starup española con apariencia de cubito de hielo, que detecta con sus membranas la droga y libera un componente que hace que se solidifique inmediatamente la bebida. Además retiene parte de la bebida en forma de gel, lo que permiten conservar el vaso como un prueba fehaciente a la hora de establecer la denuncia.
En definitiva, se está luchando desde todos los ámbitos para erradicar esta realidad social, de la que disponemos de escasas estadísticas.
La violencia sexual se caracteriza por los elevados casos no denunciados debido a los sentimientos de culpa y vergüenza que condicionan el silencio de las víctimas.
Es necesario aumentar la sensibilización social sobre la conducta oportunista de quienes aprovechan la vulnerabilidad potenciada por sustancias para llevar a cabo delitos de agresión sexual.
Ello es fundamental para que las víctimas puedan dejar de lado los estigmas sociales y buscar ayuda.
