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Voces que lideran: Mariana Hernández Delfino

En la actualidad, ocupa un puesto estratégico en la Infraestructura de Servicios Blockchain de España (ISBE), una iniciativa que se lleva a cabo en colaboración con la Comunidad de Madrid y el ecosistema Alastria.

Además, es autora de «Bloom! Gestión de carrera en tecnología desde la experiencia y la evidencia», un libro que ofrece una metodología para transformar el talento en impacto económico en el sector tecnológico, con un enfoque especial en las mujeres en STEM. Mariana también es una mentora activa y una figura de referencia en el ecosistema, en comunidades como Latinas in Tech, Women in Tech, Tetuan Valley, Seedrocket, Fundación Tomillo, entre otras y participa regularmente como ponente en conferencias internacionales.

¿Qué te inspiró a escribir este libro?
«Bloom! Gestión de carrera basada en experiencia y evidencia» (de Editorial Verssus) nace de mi compromiso y honestidad, principalmente. Llevo más de veinte años en el sector tecnológico y he visto y vivido cómo mujeres brillantísimas frenaban su propia carrera sin darse cuenta. No por falta de talento, sino por creencias que cargamos sin cuestionarlas. ¿Te ha pasado alguna vez que dudas de ti misma justo antes de pedir algo que sabes que mereces? Eso. Eso es exactamente de lo que habla Bloom. No del sistema — sino de esa voz interna que a veces nos sabotea antes de que nadie más lo haga. En un momento dado me pregunté: ¿y si en lugar de hablar solo del sistema, hablamos de lo que sí está en nuestras manos? Ahí nació este libro.

¿Qué mensaje deseas dejar al mundo a través de tu obra?
El principal obstáculo para las mujeres en tecnología no siempre está fuera. Muchas veces está dentro, en las historias que nos contamos sobre lo que merecemos, sobre si somos suficientemente buenas, sobre si «es nuestro momento». Los datos lo confirman: las mujeres nos puntuamos consistentemente por debajo de los hombres en autoevaluaciones, incluso cuando el rendimiento es el mismo. No es un problema de capacidad. Es un problema de autoconfianza. Y eso, a diferencia del sistema, sí podemos trabajarlo. Bloom existe exactamente para eso.

¿Cómo ha influido tu experiencia como mujer en tu proceso de escritura? Y si pudieras dejar un mensaje al mundo hoy, ¿cuál sería?
Completamente. Cada página tiene algo de mí, mis logros, avances, aprendizajes; mi experiencia y sabiduría; también mis dudas o las veces que esperé permiso para ocupar el espacio que ya era mío. Escribir este libro fue también un proceso de autoconocimiento muy profundo y a veces incómodo. Y el mensaje que dejaría es este: la autoconfianza no es un rasgo de personalidad que tienes o no tienes — es una habilidad que se construye. Y en Bloom encontraréis cómo hacerlo, paso a paso, con evidencia y sin recetas mágicas.

¿Qué te gustaría que las lectoras y lectores se lleven de tu libro?
Que se lleven una pregunta que cambia todo: ¿esto que creo sobre mí misma… ¿Es realmente verdad? Porque muchas de las barreras que enfrentamos en nuestra carrera no están en el mercado laboral, están en nuestra cabeza, disfrazadas de realidad. Bloom ofrece herramientas concretas para identificar esas creencias, cuestionarlas y reemplazarlas por algo más poderoso: el conocimiento real de tus fortalezas. No es autoayuda. Es gestión de carrera con rigor y con alma.

¿Qué consejo darías a otras mujeres que desean escribir y publicar?
Que escriban desde su experiencia real, no desde lo que creen que «se espera» de ellas. Que se preparen e investiguen porque es tan importante tener opiniones claras como basarnos en evidencia científica y datos y discutirlos. Y que sepan que el mayor enemigo no es la hoja en blanco, es esa voz que dice ¿quién soy yo para escribir sobre esto?. Esa voz es extraordinariamente común en mujeres talentosas. El mundo no necesita otro libro genérico , necesita tu voz, tus cicatrices, tu aprendizaje específico. Escríbelo. Y confía en que hay alguien esperando leerlo.

¿Qué significa para ti ser parte de Mujeres Líderes América?
Es un honor y una alegría enorme que asumo con mucha emoción. Porque Mujeres Líderes América representa algo en lo que creo profundamente: que cuando las mujeres nos vemos reflejadas en otras que ya avanzaron, algo se desbloquea por dentro. La autoconfianza no crece en el vacío, crece en comunidad, con referentes, con conversaciones reales. Si Bloom puede ser parte de ese detonador para alguien aquí, entonces tiene todo el sentido del mundo estar en este espacio.