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Entrevista: Thelma Arias

Es fundadora de FormaColor, espacio de formación y encuentro artístico en Viña del Mar, y creadora de Habituarte, revista y plataforma dedicada a visibilizar el trabajo de artistas vivos. Su trabajo combina creación, educación, gestión y comunicación cultural, impulsando proyectos, exposiciones e iniciativas que buscan generar comunidad y nuevas oportunidades para artistas.

1. ¿A qué se dedica actualmente y cuál es su formación?

Actualmente me dedico a distintos proyectos que tienen un mismo punto de encuentro: el arte. Soy artista visual y pintora, licenciada en Artes Visuales por la Universidad Nacional de las Artes de Buenos Aires, y paralelamente trabajo en educación, gestión y comunicación cultural.

Dirijo FormaColor, una academia y espacio cultural en Viña del Mar donde trabajamos en formación artística, exposiciones y diferentes experiencias que buscan acercar el arte a personas de todas las edades. También soy fundadora de Habituarte, una revista digital y plataforma de difusión que nació con la intención de visibilizar principalmente a artistas vivos y generar un archivo de lo que está ocurriendo hoy en nuestra escena artística.

Además, desarrollo mi propia obra pictórica y participo en proyectos curatoriales, exposiciones, iniciativas colaborativas y viajes culturales que permiten a artistas conocer otras escenas, museos y formas de relacionarse con el arte.

Mi formación se ha construido tanto desde el estudio artístico como desde muchos años de práctica, investigación y gestión de proyectos. Gran parte de lo que sé también lo he aprendido haciendo: produciendo exposiciones, trabajando con artistas, enseñando, gestionando espacios y entendiendo cómo hacer que una idea cultural pueda realmente existir y sostenerse en el tiempo.

2. ¿Cuáles son los retos a los que ha tenido que hacer frente en su carrera profesional, y qué ha aprendido de ellos?

Creo que uno de los mayores retos ha sido aprender a desarrollar proyectos culturales en un contexto donde muchas veces existen pocos recursos y donde el arte todavía se percibe como algo secundario.

Cuando trabajas en cultura aprendes rápidamente que tener una buena idea no es suficiente. También tienes que saber comunicarla, conseguir alianzas, administrar recursos, convocar personas y muchas veces encontrar soluciones que inicialmente no existían.

Eso me ha enseñado algo que para mí es muy importante: no esperar siempre a que estén dadas las condiciones perfectas para comenzar.

Muchos de los proyectos que hoy forman parte importante de mi trabajo comenzaron de manera pequeña, con los recursos disponibles en ese momento. Con el tiempo entendí que la constancia y la capacidad de adaptarse pueden ser incluso más importantes que comenzar con grandes recursos.

3. ¿Cuál ha sido su desafío profesional más difícil y cómo lo superó?

Probablemente uno de los desafíos más importantes ha sido aprender a sostener proyectos creativos sin perder el sentido por el cual nacieron.

Cuando un proyecto crece aparecen muchas responsabilidades que no necesariamente son artísticas: administración, comunicación, financiamiento, coordinación de personas, producción y una cantidad enorme de decisiones cotidianas.

El desafío ha sido aprender a convivir con esos dos mundos: mantener la sensibilidad y la creatividad, pero al mismo tiempo desarrollar una estructura que permita que los proyectos sean sostenibles.

No creo que sea algo que se supere una sola vez. Es un aprendizaje permanente. Lo que más me ha servido es aprender a organizar, priorizar y entender que no todo tiene que hacerse de la misma manera ni al mismo tiempo.

4. ¿Qué consejo daría a los jóvenes profesionales de su disciplina?

Que comiencen antes de sentirse completamente preparados.

En las disciplinas creativas existe mucha presión por tener una identidad perfectamente definida, una técnica impecable o una trayectoria antes de mostrarse. Yo creo justamente lo contrario: muchas de esas cosas aparecen mientras uno trabaja.

También les diría que aprendan cosas que aparentemente están fuera de su disciplina. Saber comunicar, escribir un proyecto, manejar redes, gestionar recursos, generar contactos o presentar una idea puede abrir tantas oportunidades como la propia práctica artística.

Y, sobre todo, que construyan redes con otras personas. El arte puede parecer una profesión muy individual, pero casi ningún proyecto importante se construye completamente solo.

5. ¿Puede destacar una lección de liderazgo que haya vivido y considere fundamental?

Una de las cosas que he aprendido es que liderar no significa necesariamente ser la persona que tiene todas las respuestas.

Para mí, liderar tiene mucho más que ver con ser capaz de generar las condiciones para que otras personas también puedan desarrollar sus capacidades.

En mis proyectos trabajo constantemente con artistas, estudiantes y profesionales provenientes de disciplinas muy diferentes. Cuando las personas sienten que sus ideas son escuchadas y que pueden aportar realmente, los proyectos crecen muchísimo más.

También he aprendido que el liderazgo implica tomar decisiones difíciles y asumir la responsabilidad por ellas, pero sin perder la capacidad de escuchar.

6. ¿Por qué ha sido tan importante para usted generar espacios para otros artistas además de desarrollar su propia carrera artística?

Porque con los años entendí que mi relación con el arte no terminaba en mi propia obra.

Me interesa seguir desarrollándome como pintora, pero también me interesa profundamente construir espacios donde otras personas puedan mostrar su trabajo, aprender, encontrarse y generar oportunidades.

De ahí nacieron proyectos como FormaColor y Habituarte.

Creo que una escena cultural se vuelve realmente interesante cuando dejamos de pensar únicamente en nuestras carreras individuales y comenzamos a preguntarnos qué ecosistema artístico queremos construir.

Una de las cosas que más me moviliza actualmente es precisamente eso: contribuir a que artistas vivos, especialmente aquellos que desarrollan su trabajo fuera de los grandes centros culturales, tengan más espacios de visibilidad, circulación y encuentro.

7. ¿Dónde pueden encontrarla para conectar o colaborar?

Actualmente pueden encontrarme principalmente a través de LinkedIn y de los diferentes proyectos que dirijo.

LinkedIn: Thelma Arias
linkedin.com/in/thelma-arias-2b448637a/

FormaColor
Web: www.formacoloracademia.cl
Instagram: @formacolor_galeria

Habituarte
Web: www.revistahabituarte.cl
Instagram: @habitu_arte

También estoy abierta a conversar sobre exposiciones, colaboraciones artísticas, proyectos culturales y propuestas vinculadas a mi trabajo como pintora.