Nerea González Elorriaga es enfermera y Magíster en Epidemiología y Control de Infecciones, con más de cuatro décadas de trayectoria en salud, liderazgo y cuidado de las personas.
Socia fundadora de la Asociación de Enfermeras Holísticas de Chile, actualmente acompaña a personas, líderes y organizaciones integrando resiliencia, regulación del sistema nervioso, liderazgo basado en valores y sostenibilidad humana. Es Facilitadora Certificada TRE®, consultora y Líder de Pensamiento Holístico en CIL Lithium. Integra además el Directorio de Fundación Betania Acoge y mantiene una activa vocación de servicio y voluntariado.
¿A qué se dedica actualmente y cuál es su formación?
Soy enfermera, Magíster en Epidemiología y Control de Infecciones y socia fundadora de la Asociación de Enfermeras Holísticas de Chile, desde donde integro el conocimiento científico y el cuidado del ser humano.
Me formé en regulación del sistema nervioso, TRE®, Reconnective Healing® y Liderazgo Gentil, entre otras disciplinas que hoy complementan mi formación sanitaria.
Pertenezco a la Corporación RedV junto a otras mujeres líderes de la region de Valparaíso y a Mundo Mujer con su programa de liderazgo. Soy también Líder de Pensamiento Holístico en CIL Lithium e integro el Directorio de Fundación Betania Acoge, donde además realizo voluntariado.
Actualmente integro mi experiencia y trayectoria como consultora, acompañando a personas, líderes, equipos y organizaciones desde una mirada que une liderazgo, resiliencia, regulación y sostenibilidad humana. Aunque parezcan mundos diferentes, para mí todos tienen un mismo hilo conductor: estar al servicio de las personas.
¿Cuáles son los retos a los que ha tenido que hacer frente en su carrera profesional, y qué ha aprendido de ellos?
Haber enviudado joven significó atravesar mi propio duelo, reconstruirme y desarrollar recursos internos a través del mundo holístico. Eso que me dolió profundamente, cuando logré elaborarlo e integrarlo, se convirtió en una fuente de empatía, resiliencia y servicio hacia otros.
Ser parte de la creación de la Asociación de Enfermeras Holísticas de Chile fue una manera de contribuir a visibilizar que es posible ejercer una enfermería rigurosa y profesional, pero al mismo tiempo, integral en el acompañamiento del dolor de otros.
Podemos tener excelentes protocolos, tecnología y conocimiento científico, pero nunca debemos olvidar que al otro lado hay un ser humano que puede estar sintiendo miedo, incertidumbre, dolor o soledad.
¿Cuál ha sido su desafío profesional más difícil y cómo lo superó?
Más que identificar un único desafío profesional, diría que uno de los mayores desafíos ha sido integrar mundos que durante mucho tiempo estuvieron separados. Por una parte, mi formación científica y sanitaria, donde el rigor, los procedimientos, la seguridad y la evidencia son fundamentales. Y por otra, una mirada que incorpora el cuerpo, las emociones, la regulación del sistema nervioso, el duelo, el trauma y la dimensión profundamente humana de cada persona.
Esa integración es precisamente uno de mis mayores aportes: rigor sin perder humanidad; resultados sin olvidar a las personas; liderazgo sin abandonar el cuidado.
¿Qué consejo daría a los jóvenes profesionales de su disciplina?
Les diría que se formen con rigor, que no tengan miedo a evolucionar y que nunca pierdan la curiosidad. La excelencia técnica es indispensable, especialmente cuando trabajamos con la salud y la vida de las personas. Que no permitan que la técnica les impida ver al ser humano que tienen delante, porque detrás de cada paciente hay una historia, una familia con temores, sueños y mucha vulnerabilidad.
También les diría que se cuiden. Durante mucho tiempo hemos asociado vocación de servicio con entregarnos hasta agotarnos. Hoy sabemos que cuidar de nosotros mismos también es una responsabilidad.
¿Puede destacar una lección de liderazgo que haya vivido y considere fundamental?
He liderado equipos y trabajado en ambientes de alta responsabilidad y exigencia. Las personas quizás olviden algunas instrucciones que dimos, pero difícilmente cómo las hicimos sentir. Por eso creo en un liderazgo basado en valores, coherencia, confianza, empatía y presencia.
Para mí, ponerse en el lugar del otro es una manera de vivir. Cuando sé que alguien está atravesando un momento difícil, me detengo, pienso en ella y la acompaño, hago una acción concreta desde mi espiritualidad, enciendo una vela y elevo una oración por ella y su familia.
Ese mismo principio llevo al mundo profesional: detrás de cada cargo, cada indicador, cada proceso y cada resultado siempre hay personas. Y nunca deberíamos olvidarlo.
Si tuviera que definir el sello que intento dejar en cada espacio donde participo, ¿cuál sería?
Empatía, resiliencia y vocación de servicio son tres palabras que resumen gran parte de mi vida personal y profesional. La empatía para poder mirar al otro y preguntarme genuinamente qué puede estar necesitando.
La resiliencia, porque la vida me enseñó que podemos atravesar experiencias profundamente dolorosas, reconstruirnos y, muchas veces, transformar esas experiencias en recursos para acompañar a otros. Y la vocación de servicio porque, después de más de cuatro décadas, sigue siendo aquello que da sentido a lo que hago.
Hoy puedo estar acompañando un rescate como enfermera, trabajando con una mujer en un proceso personal, facilitando TRE®, participando en el Directorio de una fundación o conversando con líderes de una organización. Son distintos “sombreros”, pero debajo de todos ellos está la misma persona y el mismo propósito: poner lo que sé, lo que he vivido y lo que soy al servicio de otros.
¿Dónde pueden encontrarla para conectar o colaborar?
Creo profundamente en el poder de las redes cuando van más allá de intercambiar contactos y nos permiten encontrarnos, reconocernos, colaborar y poner nuestros talentos al servicio de algo que nos trascienda.
Me interesa especialmente generar conversaciones y colaboraciones con mujeres, profesionales, líderes y organizaciones en torno al liderazgo humano, resiliencia, regulación del sistema nervioso, cultura del cuidado y sostenibilidad humana, así como acompañar iniciativas que busquen poner verdaderamente a las personas en el centro.
LinkedIn: Nerea González Elorriaga | Instagram: @elorriaganereagonzalez | Web: Tureconexion.cl

