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Entrevista: Inma Alcina

Fundadora del proyecto socioeducativo Serendipia, ha liderado iniciativas de impacto social, programas de emprendimiento y espacios de desarrollo personal durante más de una década. Es creadora del podcast y programa audiovisual “En tu camino”, con más de 100 entrevistas realizadas, y actualmente desarrolla proyectos internacionales vinculados al liderazgo femenino, la salud emocional y el autoconocimiento.

¿A qué se dedica actualmente y cuál es su formación?

Actualmente acompaño a personas y equipos en procesos de regulación emocional, liderazgo consciente y desarrollo humano. Trabajo a través de sesiones individuales, formación, mentoring, conferencias y proyectos de intervención sociolaboral y emprendimiento. También desarrollo contenido divulgativo en redes y plataformas audiovisuales.

Mi formación integra diferentes disciplinas relacionadas con la psicología, el mindfulness, la comunicación y el acompañamiento emocional, siempre desde una visión práctica y profundamente humana. Considero que la formación más valiosa también proviene de la experiencia, de los procesos vividos y del trabajo directo con las personas.

¿Cuáles son los retos a los que ha tenido que hacer frente en su carrera profesional, y qué ha aprendido de ellos?

Uno de los mayores retos ha sido integrar una mirada más humana y emocional en espacios de emprendimiento, orientación profesional, formación y liderazgo donde este enfoque todavía no tenía demasiado reconocimiento. En algunos contextos, la cercanía, la escucha activa o una manera más horizontal y humana de relacionarse profesionalmente podían interpretarse erróneamente como una pérdida de autoridad o de distancia profesional.

Sin embargo, mi experiencia me ha confirmado justamente lo contrario: la horizontalidad en los vínculos no debilita el rol profesional, sino que dignifica la relación en ambas direcciones. Cuando las personas se sienten escuchadas, respetadas y tratadas desde la humanidad, se generan relaciones mucho más auténticas, conscientes y transformadoras.

Siempre he sentido que, más allá de los distintos roles que asumimos en la sociedad, la humanidad es una gran familia. Y precisamente por eso considero que el respeto, la empatía y la cercanía no deberían entenderse como una amenaza dentro del ámbito profesional, sino como valores capaces de humanizar y enriquecer profundamente cualquier proyecto o equipo.

También he vivido situaciones de alta tensión emocional y dinámicas de acoso moral laboral que me permitieron comprender el impacto que tienen los entornos tóxicos sobre las personas y los equipos. Aunque fueron experiencias difíciles, hoy las valoro como grandes aprendizajes de vida y de liderazgo.

Todo ello me ha enseñado que la profesionalidad no está reñida con la humanidad, y que liderar desde la empatía, la calidez, el amor, la coherencia y el respeto no solo favorece el bienestar, sino que tiene un enorme poder transformador.

He aprendido a sostener proyectos con propósito en momentos de incertidumbre, a tomar decisiones difíciles con responsabilidad, a gestionar cambios importantes y a reinventarme profesionalmente varias veces.

Con el tiempo he comprendido que la autenticidad, la capacidad de adaptación y la coherencia con los propios valores son esenciales. Para mí, liderar no es controlar, sino confiar, escuchar y crear espacios donde las personas puedan desarrollarse desde su mejor versión.

¿Cuál ha sido su desafío profesional más difícil y cómo lo superó?

Probablemente uno de los desafíos más complejos fue liderar proyectos de impacto humano sosteniendo al mismo tiempo la exigencia emocional que implica acompañar a otras personas. En determinados momentos tuve que aprender a poner límites, priorizar mi bienestar y redefinir mi manera de trabajar.

Lo superé entendiendo que cuidar de una misma no es incompatible con servir a los demás, sino precisamente lo que permite hacerlo de forma más consciente, sostenible y honesta.

¿Qué consejo daría a los jóvenes profesionales de su disciplina?

Les diría que no pierdan su esencia intentando encajar en modelos externos. La formación es importante, pero también lo es desarrollar una mirada propia, humana y auténtica.

Vivimos en una sociedad acelerada y muchas veces desconectada emocionalmente. Por eso, las personas que sepan escuchar, acompañar y generar espacios seguros tendrán un enorme valor profesional y humano.

¿Puede destacar una lección de liderazgo que haya vivido y considere fundamental?

Una de las lecciones más importantes que he vivido es que el liderazgo verdadero nace de la coherencia. Las personas no siguen únicamente conocimientos o títulos; siguen la energía, la autenticidad y la capacidad de inspirar desde el ejemplo.

También he aprendido que un liderazgo consciente no necesita imponerse. Puede ser firme y sensible al mismo tiempo.

¿Qué significa para mí el éxito hoy?

Durante años pensé que el éxito estaba relacionado con alcanzar objetivos externos o reconocimiento profesional. Hoy entiendo que el verdadero éxito es vivir en coherencia con quien eres, sentir paz con tus decisiones y poder aportar valor a la vida de otras personas, acompañándolas a reconectar con su esencia, recuperar su equilibrio y desplegar su verdadero potencial, sin dejar de ser tú misma en el camino.

¿Dónde pueden encontrarla para conectar o colaborar?

Página web: www.inmaalcina.com

LinkedIn: www.linkedin.com/in/inmaalcina

YouTube: INMA ALCINA

Instagram y Facebook: @inmaalcina