Ingeniera Comercial y Tecnóloga Médica en Oftalmología, con Magíster en Bioestadística y Magíster en Gestión de la Calidad.
Directora de Gestión Clínica y Calidad de Clínica Oftalmológica Pasteur, responsable de la gestión de todas las áreas clínicas de la institución y del liderazgo estratégico de un cuerpo médico de más de 110 oftalmólogos, con más de 19 años de experiencia en calidad, seguridad del paciente, operaciones clínicas y gestión sanitaria. Impulsa proyectos de innovación, inteligencia artificial, indicadores clínicos, acreditación y desarrollo médico, participando activamente en iniciativas internacionales junto a la World Association of Eye Hospitals. Su propósito es transformar la gestión sanitaria mediante un liderazgo basado en evidencia, excelencia clínica, innovación y mejora continua.
¿A qué se dedica actualmente y cuál es su formación?
Actualmente me desempeño como Directora de Gestión Clínica y Calidad de Clínica Oftalmológica Pasteur, siendo responsable de la gobernanza de todas las áreas clínicas de la institución y del liderazgo estratégico de un cuerpo médico compuesto por más de 110 oftalmólogos. Mi rol integra la gestión clínica con la estrategia organizacional, impulsando calidad, seguridad del paciente, desarrollo médico, innovación, inteligencia artificial, indicadores clínicos internacionales, eficiencia operacional y mejora continua.
Soy Ingeniera Comercial y Tecnóloga Médica en Oftalmología, con un Magíster en Bioestadística y un Magíster en Gestión de la Calidad. Mi formación me ha permitido unir la visión clínica con la gestión empresarial, convencida de que las organizaciones de salud alcanzan la excelencia cuando logran equilibrar resultados clínicos, sostenibilidad financiera, desarrollo de las personas y una experiencia excepcional para el paciente.
¿Cuáles son los retos a los que ha tenido que hacer frente en su carrera profesional y qué ha aprendido de ellos?
Uno de los desafíos más relevantes de mi carrera ha sido liderar la implementación en Chile de un modelo internacional de evaluación de resultados en oftalmología, incorporando indicadores de éxito quirúrgico comparables con centros de referencia mundial. Este proceso ha requerido transformar la manera en que se mide la calidad, pasando desde indicadores de procesos hacia resultados clínicos centrados en el paciente.
Al mismo tiempo, he debido conducir procesos de transformación organizacional donde participan múltiples especialidades médicas, equipos clínicos y administrativos. La principal lección ha sido comprender que los cambios sostenibles no se imponen: se construyen generando confianza, compartiendo una visión común y demostrando con evidencia que la excelencia clínica y la eficiencia operacional pueden avanzar juntas.
¿Cuál ha sido su desafío profesional más difícil y cómo lo superó?
Los momentos más desafiantes han sido liderar la gestión de eventos clínicos de alta complejidad, donde cada decisión tiene un impacto humano, clínico, ético e institucional.
En esas circunstancias confirmé que el liderazgo exige actuar con serenidad, transparencia y responsabilidad. Mi foco siempre ha sido proteger al paciente, apoyar a los equipos, analizar objetivamente las causas y convertir cada experiencia en una oportunidad para fortalecer la cultura de seguridad. Esa mirada ha permitido impulsar mejoras permanentes en protocolos, gobernanza clínica y gestión del riesgo
¿Qué consejo daría a los jóvenes profesionales de su disciplina?
Les diría que nunca dejen de aprender y que desarrollen una visión integral del sistema de salud. Hoy ya no basta con ser un excelente profesional clínico o un buen gestor; el futuro pertenece a quienes sean capaces de integrar conocimiento científico, liderazgo, gestión, tecnología, análisis de datos e inteligencia artificial.
También les recomendaría mantener siempre la humildad para escuchar, la disciplina para mejorar continuamente y la capacidad de trabajar colaborativamente. Los mejores resultados en salud siempre son consecuencia del trabajo en equipo.
¿Puede destacar una lección de liderazgo que haya vivido y considere fundamental?
He aprendido que el liderazgo no consiste en controlar personas, sino en desarrollar organizaciones capaces de mejorar permanentemente.
Los equipos alcanzan su máximo potencial cuando existe claridad en el propósito, coherencia en las decisiones y confianza entre quienes lideran y quienes ejecutan. Un líder debe ser capaz de tomar decisiones difíciles, sostenerlas con evidencia y, al mismo tiempo, mantener una profunda cercanía con las personas. Esa combinación es la que finalmente construye culturas organizacionales sólidas y de alto desempeño.

¿Cómo imagina la clínica oftalmológica del futuro?
La imagino como una organización donde la excelencia clínica, la inteligencia artificial, la analítica avanzada y la experiencia del paciente convivan naturalmente. Los hospitales y clínicas exitosos serán aquellos capaces de tomar decisiones basadas en datos, medir sistemáticamente sus resultados clínicos, atraer y desarrollar talento médico de excelencia y mantener una gestión eficiente y sostenible.
Creo que el verdadero desafío para quienes lideramos organizaciones de salud será integrar innovación tecnológica con un liderazgo profundamente humano, generando instituciones que entreguen mejores resultados para los pacientes, mayor satisfacción para los equipos y un impacto positivo para toda la comunidad.
¿Dónde pueden encontrarla para conectar o colaborar?
Pueden encontrarme en LinkedIn, donde comparto experiencias y proyectos relacionados con gobernanza clínica, liderazgo médico, calidad, seguridad del paciente, innovación, inteligencia artificial aplicada a la salud y transformación organizacional.
Siempre estoy abierta a colaborar en iniciativas que contribuyan a fortalecer los sistemas de salud, desarrollar nuevos modelos de gestión y promover una oftalmología de clase mundial.
