Cristina Aguirre es ingeniera en sistemas y actualmente forma parte del Centro de Excelencia de Arquitectura en Banco Pichincha.
Con una sólida trayectoria en el sector tecnológico, ha liderado diversos equipos con enfoque en innovación, agilidad y visión estratégica.
Es una mujer apasionada por el crecimiento personal y el liderazgo con propósito. Por eso ha dedicado los últimos años a trabajar en su propósito: inspirar y empoderar a más mujeres en Latinoamérica a descubrir su autenticidad y perseguir sus sueños con confianza.
Es una líder que impulsa procesos de transformación desde lo humano, creando espacios donde las personas pueden conectar con su talento y construir su mejor versión.
Actualmente se encuentra impulsando un proyecto para mujeres jóvenes que buscan fortalecer su liderazgo en etapas tempranas. Destacando así su pensamiento disruptivo, su visión humana, su autenticidad y capacidad de movilizar equipos. Hoy se une al Directorio de Ecuador para seguir fortaleciendo el liderazgo femenino en América Latina.
¿A qué se dedica actualmente y cuál es su formación?
Soy ingeniera en sistemas, con más de 15 años de trayectoria, llevando a cabo proyectos de transformación digital. Actualmente formo parte del COE de Arquitectura de Banco Pichincha, donde se fortalece directrices, estándares y mejores prácticas para el diseño, desarrollo y despliegue de aplicaciones dentro de la organización para asegurar la coherencia, calidad, eficiencia y seguridad de las aplicaciones, promoviendo la innovación y la reutilización de componentes.
¿Cuáles son los retos a los que ha tenido que hacer frente en su carrera profesional, y qué ha aprendido de ellos?
A lo largo de mi carrera, uno de los principales retos ha sido abrirme camino en espacios altamente técnicos y masculinizados. Empecé como desarrolladora de software y escalando hacia roles de liderazgo, en un entorno donde enfrenté discriminación, acoso laboral y la constante presión de tener que “demostrar” más para ser reconocida. Estos desafíos me enseñaron a fortalecer no solo mis competencias técnicas, sino también cómo enfrentar mis emociones, aprendiendo a liderar con autenticidad, sin renunciar a mi esencia.
¿Cuál ha sido su desafío profesional más difícil y cómo lo superó?
El más difícil fue mantenerme fiel a mis valores cuando sentí que la cultura laboral exigía sacrificios que iban en contra de mi bienestar y equilibrio personal. Durante años fui workaholic, creyendo que el éxito requería descuidarme a mí misma. Esto me llevó a enfrentar problemas de salud que me obligaron a parar y replantearme mi vida. Superarlo implicó ponerme en primer lugar, trabajar en mi interior, sanar, y redefinir el éxito desde la paz y la plenitud, no desde el agotamiento.
¿Qué consejo daría a los jóvenes profesionales de su disciplina?
Les diría que se tomen el tiempo para conectar con su propósito, que indaguen cuáles son las verdaderas razones que los motivan a hacer lo que hacen o lo que quieren construir. Todos los sueños se pueden cumplir, pero no basta con desearlo. La motivación es valiosa, pero es inconstante. Lo que realmente marca la diferencia es la disciplina, el compromiso con uno mismo y con lo que se quiere lograr. Ahí es donde nace la verdadera transformación.
¿Puede destacar una lección de liderazgo que haya vivido y considere fundamental?
Una lección clave ha sido entender que el liderazgo no es control, es influencia. No es gritar más fuerte, es escuchar mejor. Cuando entendí que podía liderar desde la empatía y la conexión, logré mejores resultados. Liderar con estrategia es importante, pero liderar con alma es lo que transforma.
¿Quién ha sido la persona que le ha motivado a convertirse en líder?
A lo largo de mi carrera tuve varios jefes, y hubo dos en particular que me marcaron profundamente por su visión, su forma de pensar fuera de la caja y su capacidad para inspirar. Ellos me mostraron lo que significa liderar con propósito.
Pero también aprendí mucho de quienes no fueron los líderes que necesitaba. personas que tenían cargos importantes pero no se interesaban genuinamente en las personas. Y fue ahí donde decidí que, si algún día llegaba a liderar equipos, yo quería ser diferente. Transformar esos aprendizajes y convertirme en el tipo de líder que me hubiera gustado tener, una que se preocupa por las personas, que las impulsa a crecer y las acompaña a cumplir sus sueños. Ese es el liderazgo que hoy practico y promuevo.
¿Dónde pueden encontrarla para conectar o colaborar?
Pueden encontrarme en LinkedIn como Cristy Aguirre, o escribirme directamente a cristina.aguirre.veloz@gmail.com
También pueden conocer mis programas y proyectos en Instagram cristy.aguirre.veloz o a través de la red Zaros LATAM, donde lidero con Zulena Rosero el Bootcamp Z para mujeres jóvenes líderes en formación.
