Saltar al contenido

Entrevista: Carla Tapia Guerrero

Gerenta de Desarrollo de Negocios en Nava Consulting, enfocada en gestión hídrica, relaves y sostenibilidad. Conecta la ingeniería con la estrategia para abordar desafíos críticos de la industria. Docente de postgrado en la PUC y mentora, comprometida con el desarrollo de nuevas generaciones. Reconocida como WIM100, impulsa liderazgos más diversos en sectores tradicionalmente masculinizados.

¿A qué se dedica actualmente y cuál es su formación?

Soy ingeniera civil hidráulica y magíster en ingeniería de la energía. Actualmente me desempeño como Gerenta de Desarrollo de Negocios en Nava Consulting, trabajando en minería en temas que hoy son críticos: agua, relaves y sostenibilidad.

Cuento además con diversos diplomados en temas de gestión, estrategia y también técnicos, que han complementado mi desarrollo más allá de la ingeniería.

Mi foco no está solo en lo técnico, sino en cómo esas decisiones se conectan con la estrategia, el negocio y las comunidades. Ahí es donde realmente se juega el impacto.

Además, soy docente de postgrado en la PUC y participo en espacios de mentoría, porque creo que parte del rol que tenemos es abrir camino a las que vienen.

¿Cuáles son los retos a los que ha tenido que hacer frente en su carrera profesional, y qué ha aprendido de ellos?

Trabajar en minería siendo mujer sigue siendo un desafío, aunque a veces se diga lo contrario. No es explícito, pero está. Y se nota en cómo te escuchan, en las oportunidades y en las expectativas.

También ha sido desafiante salir de lo técnico puro y entrar en espacios donde las decisiones no son blancas o negras.

Lo que aprendí es que no basta con saber. Hay que hacerse escuchar, tener criterio propio y sostenerlo, incluso cuando incomoda.

¿Cuál ha sido su desafío profesional más difícil y cómo lo superó?

Uno de los desafíos más difíciles ha sido tomar la decisión de salir de una organización cuando no estaba alineada con mi propósito o mi forma de trabajar.

No es una decisión cómoda, sobre todo cuando hay estabilidad o una trayectoria construida. Pero llega un punto en que quedarse también tiene un costo.

Lo enfrenté con claridad y convicción. Entendiendo que el desarrollo profesional no es solo crecer hacia arriba, sino también tomar decisiones coherentes con lo que uno cree y cómo quiere trabajar.

¿Qué consejo daría a los jóvenes profesionales de su disciplina?

Que no se queden en la comodidad de lo técnico. Eso es solo el punto de partida.

Si quieren tener impacto, tienen que entender el negocio, aprender a comunicar y atreverse a opinar. No solo ejecutar.

Y algo simple: nadie se siente listo. Igual hay que dar el paso.

¿Puede destacar una lección de liderazgo que haya vivido y considere fundamental?

Una de las lecciones más importantes es que liderar también implica tomar decisiones incómodas, incluso personales.

Salir de una organización cuando no hay alineamiento no es solo una decisión individual, también es una señal de liderazgo. Marca un estándar: qué estás dispuesto a aceptar y qué no.

Porque al final, el liderazgo no es solo cómo gestionas a otros, sino cómo te gestionas a ti misma y la coherencia que mantienes entre lo que dices y lo que haces.

¿Estamos abordando bien los desafíos de sostenibilidad en minería?

En parte sí, pero todavía de manera incompleta.

Mientras no enfrentemos de fondo cómo gestionamos el agua y los relaves, vamos a seguir avanzando, pero más lento de lo que creemos.

¿Dónde pueden encontrarla para conectar o colaborar?

Principalmente en LinkedIn, donde comparto lo que veo en la industria y lo que creo que todavía tenemos que mejorar.