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Entrevista: Betty Hunter

Me apasiona inspirar, guiar y transformar realidades a través de un liderazgo humano y estratégico. Hoy impulso el desarrollo de líderes y equipos, promoviendo entornos donde las personas crecen, aportan y trascienden.

¿A qué se dedica actualmente y cuál es su formación?

Actualmente soy Gerente de Ventas en Banco Agrícola, cargo que desempeño desde hace 11 años, liderando equipos dedicados a la comercialización de productos financieros. Inicié mi carrera en la institución como Ejecutiva de Ventas y, al año, me convertí en la primera Coordinadora de Ventas del banco, rol que abrió camino a la estructura que existe hoy. Posteriormente trabajé en el área de Análisis de Crédito y luego asumí la jefatura de ventas. Más adelante participé en el concurso para la Gerencia de Ventas, siendo seleccionada para ocupar la posición que ejerzo actualmente.

Mi formación combina una base académica sólida con certificaciones orientadas al desarrollo humano, la docencia y la gestión estratégica. Cuento con una Maestría en Psicología Empresarial, una Certificación Internacional como Coach Ejecutivo y una Certificación como Docente de Educación Superior. He complementado mi trayectoria con un Diplomado en Banca y Finanzas, una Microcredencial en Alineación de Equipos y diversos cursos en liderazgo y desarrollo de equipos. Además, poseo una Licenciatura en Mercadotecnia, que fortalece mi visión estratégica y mi enfoque en el crecimiento de personas y resultados.

¿Cuáles son los retos a los que ha tenido que hacer frente en su carrera profesional, y qué ha aprendido de ellos?

Uno de los retos más significativos en mi carrera fue convertirme en madre a los 21 años, lo que me llevó a replantear mis prioridades y postergar mi formación académica. Ingresé al banco contando únicamente con un bachillerato, en un entorno donde la mayoría tenía estudios superiores. Esta realidad me impulsó a fortalecer mis habilidades blandas: perseverancia, orientación a resultados, creatividad y visión estratégica.

Estas competencias se convirtieron en mi principal motor para crecer dentro de la institución, incluso antes de completar mis estudios formales. Con el tiempo comprendí que debía complementar esas habilidades con formación técnica. No contar con estudios universitarios concluidos limitó en ocasiones mi progreso dentro de la organización y, en algunos momentos, me generó pena, especialmente al estar en grupos de líderes donde era de las pocas personas sin una carrera finalizada.

Esa experiencia, lejos de detenerme, me motivó a construir la preparación académica con la que hoy cuento.

A lo largo de mi trayectoria he ocupado diez posiciones diferentes dentro de la institución para la cual laboro actualmente, muchas de ellas siendo pionera en su creación o evolución. Cada reto me enseñó que el crecimiento profesional no depende únicamente de los títulos, sino de la actitud, la disciplina y la capacidad de aprender continuamente.

¿Cuál ha sido su desafío profesional más difícil y cómo lo superó?

Mi desafío profesional más difícil fue liderar la creación del canal de Televentas, hoy uno de los pilares de la Gerencia de Ventas. Al asumir la Jefatura de Ventas Externa Multiproducto identifiqué que algunos vendedores tenían baja productividad porque el contacto presencial no era su fortaleza, por lo que impulsé un piloto telefónico que mostró resultados inmediatos. Este proceso me enseñó que, como líderes, no debemos andar con prisa: observar con atención nos permite detectar oportunidades que otros pasan por alto.

El reto mayor vino después: lograr que el banco aprobara formalizar el canal, pese a que un intento previo había fracasado. Enfrenté resistencia interna, dudas y comentarios constantes de que «no funcionaría». Aprendí que, cuando uno cree en una idea, debe perseverar, ajustar lo necesario y no dejarse frenar por los detractores.

No fue un camino fácil; hubo momentos de presión y vulnerabilidad, pero nunca pensé en rendirme. Contar con el apoyo de mi jefe inmediato y de mi jefe anterior —líder clave del área de crédito— fue fundamental. Trabajar intensamente para que mi equipo confiara en el proyecto también fue decisivo.

Este proceso reforzó en mí la importancia de la coherencia, la credibilidad y la confianza como bases del liderazgo. Ser consistente entre lo que digo y lo que hago ha sido clave para que otros crean en mí. También aprendí que siempre habrá temas que gestionar, y hacerlo uno a la vez evita la saturación y permite tomar decisiones más conscientes.

Superé obstáculos de autorización, procesos, inversión y credibilidad gracias a la evidencia de resultados, la convicción en la estrategia y una red de apoyo sólida. Hoy Televentas es el canal con la meta más alta de la Gerencia, sobrecumple consistentemente y cumplirá 20 años en 2026, un logro que celebramos con orgullo.

¿Qué consejo daría a los jóvenes profesionales de su disciplina?

A los jóvenes profesionales les diría que, desde el inicio de sus carreras, encontrarán obstáculos y momentos que les harán dudar de sus capacidades. Sin embargo, atreverse a intentarlo es fundamental: cada experiencia, incluso los errores, se convierte en aprendizaje. Cuando fallas, no vuelves a empezar desde cero, sino desde lo que ya descubriste que funciona y lo que no.

También es clave construir una imagen de credibilidad. No siempre serás aceptado por todos, pero sí puedes asegurarte de actuar con transparencia, coherencia y convicción. Eso te permitirá caminar con la cabeza en alto en cualquier espacio.

Mi consejo es que confíen en su proceso, se preparen continuamente y no teman asumir retos. La experiencia se construye haciendo, y la reputación se fortalece siendo íntegros en cada paso.

¿Puede destacar una lección de liderazgo que haya vivido y considere fundamental?

Para mí, una de las lecciones más importantes del liderazgo es practicar una escucha verdaderamente atenta, una escucha que involucre todos los sentidos. Escuchar de esta manera me permite aprender de las personas, comprender sus expectativas, sus sueños y también sus temores.

A lo largo de mi experiencia he vivido situaciones en las que la comunicación o la relación con otras personas se volvió difícil. Al analizar esos momentos, comprendí que me había faltado escuchar con apertura; mis propios juicios o creencias nublaron la conversación y limitaron la interacción.

Este aprendizaje ha sido fundamental. Cuando escuchamos con intención, sin filtros y con presencia, la comunicación fluye, los vínculos se fortalecen y el liderazgo se vuelve más humano y efectivo. Además, una escucha profunda nos permite alinear objetivos, identificar oportunidades y construir relaciones de confianza. También nos lleva a hacer preguntas estratégicas, preguntas que hacen sentir a la otra persona que estamos presentes, que valoramos su perspectiva y que realmente nos importa lo que dice.

Escuchar no es solo oír; es conectar, comprender y liderar desde la empatía y la claridad.

¿Que quiere seguir siendo en los próximos años?

Quiero seguir siendo una líder que inspira a otras mujeres, desde la coherencia, que acompaña a las personas a descubrir su potencial, y que construye espacios donde la confianza sea la base de todo. Aspiro a tener una escucha atenta, seguir aprendiendo de todo y todos.

Mi objetivo es continuar desarrollando equipos y personas que crean en sí mismos, que avancen y logren lo que se proponen y que entiendan que el liderazgo no se ejerce desde el poder, sino desde el ejemplo, que las respuestas siempre están adentro de cada uno y que todos somos capaces de transformar nuestras realidades.

¿Dónde pueden encontrarla para conectar o colaborar?

LinkedIn: linkedin.com/in/betty-hunter-bab092246